Ñata es compañía real para adultos mayores — no es un servicio médico. Alguien que llama, visita y arma un plan a su medida, y te cuenta cada semana cómo está.
Conocemos a tu papá o mamá: gustos, rutina, qué lo haría sentir acompañado.
Armamos las actividades del mes según lo que la entrevista mostró que le hace bien.
Presenciales u online, individuales o en grupo según la membresía.
Te contamos cómo estuvo, sin que tengas que estar preguntando todo el tiempo.
Permanencia mínima de 3 meses en las tres membresías.
Me llamo Elena. A mi abuela le decíamos Ñata.
Cuando yo tenía 13 años murió mi papá, su hijo. Ella se quedó viviendo sola muchos años más, y con mi hermana la acompañamos como pudimos, cada vez con más responsabilidad a medida que crecíamos. La cuidé hasta que murió, en mi casa, pasados sus 90 años.
Recuerdo el día que cobré mi primer sueldo: me fui de compras, y al llegar a casa escuché a mi mamá hablando con ella por teléfono. Mi abuela le contaba que había dejado de pagar el cable porque no le alcanzaba la plata — lo único que hacía era ver la tele. Sentí una culpa enorme. Desde ese día hasta que murió, le pagué yo la cablevisión.
Esa culpa — la de no estar haciendo lo suficiente, aunque hagas lo que puedas — es la misma que veo hoy en tantos hijos e hijas con padres grandes. Ñata nace de ahí: de años acompañando a mi abuela, y de las ganas de ofrecerle a otras familias lo que a mí me hubiera gustado tener más cerca en ese momento.
Hoy Ñata es eso — compañía de verdad, como la de una hija más.
Una charla breve para conocerlos y armar el plan a medida — sin compromiso.